Universitario de Deportes quedó eliminado de la Copa Sudamericana tras caer como local ante Corinthians. ¿Cuáles fueron las claves de una campaña que ilusionó, pero no fue suficiente?
Universitario de Deportes ilusionó a su hinchada con la Copa Sudamericana. La victoria de visita ante Gimnasia y los buenos resultados como local ante Goiás e Independiente Santa Fe, en las tres primeras jornadas de la fase de grupos, pusieron al cuadro crema en un pedestal que, en los últimos años, no había – ni siquiera- rozado.

Pero, la ilusión terminó rápido. Las dos caídas consecutivas -como visitante- generaron dudas en tienda crema. Pero, la garra se hizo presente y logró su clasificación a los playoffs de la Sudamericana, instancia que se peleó en todos los frentes, menos en el campo de juego (sin considerar la bronca del final del partido de vuelta).

La eliminación del equipo de Jorge Fossati ha dejado varias preguntas en el aire. ¿Se pudo evitar los playoffs? ¿Hacen falta más variantes en el ataque? ¿Existe temor a la equivocación? Lo cierto es que Universitario de Deportes quedó fuera y le queda una bala más para salvar la temporada: la Liga 1.

Perder puntos valiosos
Universitario sumó siete unidades en las tres primeras fechas de la fase de grupos del torneo continental. Esto colocó al equipo en una situación poco usual para los combinados peruanos. Sin embargo, en el cuarto partido, se empezó a reflejar su principal problema: la falta de contundencia.

En el encuentro ante Goiás, disputado en el Estádio da Serrinha, el equipo crema tuvo todo para llevarse los tres puntos. Generó ocasiones muy claras y -siendo sinceros- nunca le llegaron. Pero, un gol de otro partido lo dejó sin nada en el bolsillo.

Y esa misma falta de eficacia se vio ante Corinthians. El equipo de Ate generó innumerables ocasiones para anotar más de un gol. Pero, las malas decisiones en el pase final y el poco atrevimiento para disparar de afuera, no le permitieron reflejar esas buenas jugadas de ataque.

Si Universitario hubiera conseguido -mínimo- un punto en Brasil, estaría en octavos de final sin necesidad de una fase previa. Pero, en cuestiones de fútbol, solo sirve lo que pasó y no lo que hubiera sido.

Temor al error
Uno de los principales problemas del fútbol peruano es el temor al error. Y si, equivocarse en este deporte puede costar tres puntos y, en el peor de los casos, una eliminación.

Universitario de Deportes pecó de cuidadoso. Por ejemplo, en el partido ante Corinthians, la pelota rotaba de un lado a otro sin que nadie pudiera, en un acto de rebeldía, pegarle al arco o encarar (salvo Piero Quispe). Esto también se vio en el partido con Goiás en Brasil. Y si bien la ‘U’ generó, nunca marcó porque, cuando tuvo oportunidades, siempre había una jugada o toque de más.

El trabajo de Jorge Fossati es que más jugadores, como -por ejemplo- Piero Quispe, Martín Pérez Guedes y Luis Urruti, se animen a hacer algo diferente. En el torneo local alcanza, pero a nivel internacional es necesario contar con esa variante para romper esquemas defensivos.

Irresponsabilidad
Los partidos de Universitario de Deportes en la Copa Sudamericana han estado plagados de malas decisiones. La primera -y aunque fue en el cierre de la fase de grupos- fue la trifulca con los jugadores de Gimnasia. Gracias a ello, José Carvallo, el jugador de más experiencia en el equipo, fue suspendido ocho fechas. Y si bien Diego Romero lo hizo muy bien en la llave ante Corinthians, la experiencia del arquero de la selección peruana hubiera sido crucial para el partido con los brasileños.

La segunda es la expulsión de Alex Valera en el partido de ida ante el Timao. El atacante dejó con 10 hombres a su equipo en un partido que pintaba para empate, perjudicando el plan del técnico incluso para el partido de vuelta.

Y la tercera es el arresto del preparador físico Sebastián Avellino. Y es considerado como irresponsabilidad porque, en el contexto en que se encontraba el partido, los gestos racistas que realizó (los cuales fueron comprobados a través de diversos videos) perjudicaron notablemente los ánimos del comando técnico y de los jugadores. De hecho, el propio Jorge Fossati ha dado a entender que si no logra superar el golpe emocional que ha significado el arresto de su amigo, probablemente deje el club.

Fuente: rpp.pe