Sporting Cristal lo tenía ganado, iba 4-2 en el marcador con un ‘hat-trick’ de Alejandro Hohberg, pero el empuje de Deportivo Garcilaso dio un golpe de K.O. al equipo de Tiago Nunes, que ya imaginaban yéndose con los tres puntos en el bolsillo. En un encuentro de poder a poder en las áreas, Cristal y Garcilaso nos regalaron lo que debe ser el partido del año. Hubo un show de goles en el Inca Garcilaso De La Vega, pero para el análisis de los cerveceros, debe quedar que los cuatro goles que les marcaron esta noche, todos fueron de pelota parada.

En el inicio, fue un primer tiempo en donde predominó el tiro de esquina: 10 en total (13 en los 90 minutos). Cuando Garcilaso hacía prevalecer la pelota en el área en la altura, y la defensa cervecera sufría tras centros de Alexi Gómez, Joao Rojas y Kevin Quevedo, el destino quiso que el equipo de Tiago Nunes se ponga en ventaja con la fórmula del local: la pelota parada. A los 33 minutos, tras un cobro desde la banda izquierda, un rebote fue aprovechado por Rafael Lutiger, para poner el 1-0 para felicidad de todos los jugadores, así como el comando técnico.

A diferencia de lo que se decía en la previa, Cristal no salió a especular con el resultado, sino a poner pausa, su estilo y, sobre todo, ganas de poder llevarse algún punto de Cusco. Aparte de la ubicación de Lutiger, también fue destacable la lectura de Ugarriza para pelear la pelota, así como también la pausa que le dieron Távara y Hohberg, cuando hay que guardar oxígeno para jugar los 90 minutos, especialmente con jóvenes Grimaldo, Alcedo, Lutiger y Díaz.

Fue así como llegó 2-1, gracias a un penal de Hohberg (58′). Y si el empate llegó 13 minutos después, con un cabezazo de Alex Rambal, Cristal siguió empujó y llegó al 4-2, nuevamente con Alejandro: zurdazo los 76′ y derechazo a los 83′, con complicidad de Diego Penny.

Los cerveceros tenían el juego en el bolsillo, la sonrisa de Nunes lo decía todo y faltando siete minutos para que sonara el pitido final, parecía imposible que el local lo igualara. Sin embargo, Garcilaso nunca se dio por vencido, siguió empujando con el mismo sello: la pelota parada al área, el tiro de esquina cerca del portero o los centros de los costados.

Y fue así como llegó el descuento y finalmente el empate, de parte de Santiago Giordana (86′ y 90+2′). El comando técnico cusqueño se metió a la cancha, los jugadores sacaron la pelota del arco, pensando que se podía remontar, pero ahí quedó el resultado final: 4-4.

¿Cristal se habrá quedado sin oxígeno o fue la inexperiencia en ese tramo final lo que golpeó anímicamente al equipo? No hay mucho tiempo para analizar: toca pensar en Huracán.

Fuente: depor.com