Pasaron 19 años para que Sporting Cristal supera una etapa de la Copa Libertadores. Estos son los factores altos que lució el equipo de Tiago Nunes para remontar la serie ante Nacional de Asunción.

No es una fase de grupos, pero Sporting Cristal cargaba con el peso de -prácticamente- dos décadas sin superar ronda alguna en la Copa Libertadores, mochila que, con bastante temple y paciencia, pudo quitársela pasando del obstáculo que significó el Nacional de Asunción.

Desde que pasó a octavos de final de la Copa Libertadores 2004, Sporting Cristal había enfrentado 13 ediciones del torneo con la frustración de no avanzar de ronda, racha que logró vencer este martes a pesar de haber obtenido una derrota en la primera parte de esta llave, y que además le garantiza, al menos, una fase de grupos en la Copa Sudamericana.

El plan Nunes en Lima
El 2-0 de la ida empujaba a Tiago Nunes a pensar en ajustes. Tener más el balón, aunque sin claridad para generar ocasiones de gol, como en Asunción, no era la forma por la cual insistir. El brasileño no contaba aún con Yoshimar Yotún y apostó por la titularidad de Jostin Alarcón, un ofensivo relacionado con el gol. También tocó la delantera considerando a Brenner Marlos y Washington Corozo como inicialistas, dejando en el banco a Alejandro Hohberg e Irven Ávila.

La propuesta de inicio se desarrollaba con el equipo haciendo protagonista la posesión y en sentido vertical, agregando la tarea de imprimir dinámica sobre la zona central del campo para una rápida recuperación tras pérdida, tarea en la que destacaron los zagueros más Jesús Pretell y Jesús Castillo.

Activándose mucho el conjunto celeste por bandas, se mostraron dos figuras para tomar en cuenta en el partido: aunque impreciso para concluir o darle fluidez al juego, Leandro Sosa conseguía desmarcarse frecuentemente en la derecha ante el lateral y el central rival de aquel sector. Asimismo, Nacional ejercía nula presión cuando los centrocampistas (Castillo o Pretell) se hacían de la pelota y ofrecía, en ciertos tramos, una línea adelantada de su defensa. Solo con 45’ por delante y aún 2-0 abajo en el global, Nunes decidió modificar.

Reajustes de funciones y el factor Ávila
A Sporting Cristal ya le urgía el gol. En la primera etapa se aproximó dos veces con balón detenido y otras tres ocasiones con el esférico en su control, aunque sin exigir al arquero paraguayo. Aún así, Tiago Nunes resolvió no trastocar el esquema de juego, pero sí plasmar otras funciones con los ingresos de Martín Távara e Irven Ávila.

Impacto inmediato de ambos. Un mejor pase largo en la medular y otro atacante, insistiendo en el desmarque de ruptura por la derecha, para lastimar. El gol de Ávila y el pronto empate de Nacional hizo pasar desapercibido que Sporting Cristal llegaba al área rival más rápido, la presencia de Távara permitía explotar a los laterales como extremos, que Alarcón se relacione más con Castillo en zona de gestación y el movimiento importante de Irven para acompañar más por el centro a Brenner.

Marlos dejó de ser la exclusiva referencia de los zagueros contrarios. Ávila intercalaba sus aproximaciones dentro y fuera del área, efecto que se dio tras el centro de Lora y el cabezazo para el 2-1 en Lima.

Ignácio da Silva
Ignácio, el defensa que llegó a La Florida proveniente de la segunda división de Brasil, ofrece un sólido inicio en su paso por el Perú. En Asunción fue de los valores más destacados por su capacidad de anticipación y liderazgo para ordenar la zaga. Para la vuelta, dio un paso más adelante.

Ahora invirtiendo su posición con la de Gianfranco Chávez, resaltaron ambos siendo importantes para recuperar pronto el balón y ofreciendo un pase seguro en campo rival. Pero para clasificar hacía falta más e Ignácio fue un derroche de jerarquía, temple, mucho empuje para ir adelante, convicción que en el juego se evidenció con un Nacional sin encontrar válvula de escape. A ello se sumó que el brasileño empató la serie tras el rebote de un remate de Brenner y dio la asistencia a Jhilmar Lora.

Convicción para evitar penales
Llave igualada a los 74’, pero lejos de conformismos o relajaciones, Tiago Nunes exigió a su equipo a no dejar de insistir en ataque y pensar ya en la que hubiera significado una ronda de penales.

Seguridad para concretar los objetivos antes del pitazo final, acaso un déficit cuando los representantes peruanos se encuentran a un paso de aquel anhelo perseguido. Sporting Cristal no se conformó con ello, Nunes no pensó en cerrar el compromiso considerando solo proteger su valla o jugársela por enviar al partido a una alta garantía en remates de penal como Alejandro Hohberg.

Cristal lo quiso ganar. Jhilmar Lora convirtió un gol de antología y redondeó con la habilitación para el tanto con el que Corozo liquidó la serie. El celeste quiso y le costó, con una determinación en el cierre del compromiso que le abrió las puertas a la fase 3 de la Copa Libertadores. 19 años después, por fin, superó una ronda en el máximo torneo sudamericano.

Fuente: rpp.pe